Ondas de Innovación

Con tecnología de vanguardia y entregas a todo vapor, EAS reincorpora la industria naval nacional

Miércoles, 04 de Septiembre de 2013, às 11:41
Sociedad con empresas japonesas permite nuevas inversiones y transferencia de tecnología entre los países Sociedad con empresas japonesas permite nuevas inversiones y transferencia de tecnología entre los países

Después de 20 años de estagnación de la industria naval brasileña, el sector vuelve a destacarse en el escenario nacional. Único astillero del país a figurar en el selecto equipo de plantas navales de 4ª generación, la misma de los más modernos astilleros asiáticos - considerados la vanguardia del sector - el Estaleiro Atlântico Sul (Astillero Atlántico Sur), comienza ahora a tener inversión extranjera en su capital.

Un grupo empresarial japonés liderado por la IHI Corporation, que engloba empresas con experiencia en el mercado naval y que inclusive, tenía un astillero en Brasil, compró el 25% del EAS por R$ 207 millones.

El acuerdo para la entrada de los japoneses en el Astillero Atlántico Sur prevé transferencia de tecnología y de experiencia de las empresas orientales en la construcción naval y offshore con el objetivo de mejorar la productividad y la eficiencia del EAS. Con la entrada en el capital del astillero, los japoneses comenzarán a tener también asientos tanto en el directorio-ejecutivo como en el consejo de administración de la empresa.
Explorando el Noreste
En el escenario nacional, el Estaleiro Atlântico Sul (Astillero Atlántico Sur) es responsable por la creación de una nueva frontera del segmento al instalarse en la región Noreste.

Con sede en Ipojuca-PE, área estratégica del punto de vista logístico, el EAS representa para la región, la atracción de una poderosa cadena de negocios, considerada la complejidad de proveedores nacionales e internacionales de bienes y servicios que integran el sector.

Además de esto, el EAS ya entregó dos navíos al Programa de Modernización y Expansión de la Flota de Transpetro (PROMEF): el Suezmax Zumbi dos Palmares, que entró en operación al final de mayo de ese año y el petrolero João Cândido, entregado en mayo del 2012.

Para el presidente del EAS, Otoniel Rei, eso sólo fue posible gracias al esfuerzo emprendido en la reestructuración de la empresa. "El resultado de las inversiones en capacitación, seguridad e infraestructura garantizó la productividad y velocidad", revela.