Lunes, 22 de Julio de 2013, às 14:02

Proyectos del Instituto Camargo Corrêa apoyen el aumento del ingreso familiar de comunidades del Vale do Ribeira

El Instituto Camargo Corrêa (ICC) presenta, el próximo día 23 de julio, los resultados de dos proyectos que contribuyeron para el desarrollo sostenible de regiones de vulnerabilidad social en el Vale da Paraíba, en São Paulo. Por intermedio del trabajo del ICC las comunidades que participan de los proyectos Sembrando Futuros y Futuro en Nuestras Manos consiguieron aumentar el ingreso familiar, calificar sus producciones y expandir sus actividades.

El proyecto Sembrando Futuros, realizado por el ICC en asociación con InterCement, holding para los negocios de cementos del Grupo Camargo Corrêa, Instituto Medio y BNDES, involucró 42 familias de la Asociación de Pequeños Productores Rurales del Barrio dos Garcias (APPRBG) del municipio de Apiaí y ofreció capacitaciones técnicas de cultivo orgánico, soporte en la compra de insumos así como sistemas de irrigación para cultivos y acompañamiento constante de un ingeniero agrónomo durante todo el proceso de aprendizaje de los agricultores.

Muchos de los pequeños productores tenían la costumbre de plantar y comercializar apenas tomates y hortalizas debido al clima frío de la región. Con la llegada del proyecto “Semeando Futuros” (Sembrado Futuros) la fresa orgánica fue el gran articulador para ampliar la comercialización de la producción en el comercio local con inversiones en el proceso de irrigación y control de la temperatura. Las acciones ayudaron a fortalecer la agricultura familiar sostenible, mejorar la productividad y agregar valor a los productos que viene con certificación orgánica. El ingreso familiar total pasó de 600 reales para 1500, un aumento de 217%.

Mientras que el proyecto Futuro en Nuestras Manos Cerámica Artesanal del Alto Vale do Ribeira, cuenta con la asociación del ICC, Instituto del Medio, BNDES y municipalidades de Itaoca, Apiaí y Barra do Chapéu. Los más de 56 artesanos recibieron inversiones en centros de producción comunitarios, capacitaciones técnicas y gerenciales y divulgación de la región como un importante polo de cerámica artesanal, además de restaurar la Casa do Artesão (Casa del Artesano), conocida por atraer turistas que visitan la región.

En los primeros 12 meses del proyecto la facturación de los artesanos aumentó casi el 300%. Fueron instaladas cuatro unidades comunitarias de producción, con hornos más eficientes y ecológicos, y extrusoras que eliminan el trabajo brazal de preparación de la arcilla. El tiempo de producción por unidad disminuyó el 50%. La región, que ya es tradicionalmente conocida por la artesanía, ganó más fuerza y se tornó referencia.